La industria cárnica reclama avanzar hacia una trazabilidad integral para frenar la competencia desleal
La Cámara de Industrias Cárnicas (CAINCA) instó a profundizar la implementación de una “trazabilidad integral” en toda la cadena de la carne, al advertir que los actuales estándares ya no resultan suficientes para garantizar condiciones equitativas de competencia en el sector.
Desde la entidad señalaron que, durante décadas, el debate se centró casi exclusivamente en la cuestión sanitaria, con distintos intentos y experiencias aplicadas a la industria. Sin embargo, advirtieron que ese enfoque quedó limitado frente a los desafíos actuales. “Hoy el desafío es mayor”, remarcaron, al tiempo que recordaron que hace menos de diez años se reglamentó el tránsito de la hacienda y su habilitación para la faena, otorgando trazabilidad a la primera etapa de la cadena de aprovisionamiento.
En ese proceso, destacaron que en los últimos años se sumaron herramientas como la tipificación, el Controlador Electrónico de Faena (CEF) y la simplificación de procedimientos históricos, lo que permitió agregar valor y mejorar los controles. No obstante, consideraron que ya no alcanza con una visión parcial ni con un enfoque limitado a la exportación. “Para lograr un crecimiento sostenible es imprescindible abordar la calidad a lo largo de toda la cadena”, expresaron.
En este sentido, los empresarios calificaron como “un error” suponer que el sector puede evolucionar sin acciones concretas tanto en el mercado interno como en el externo. También señalaron la falta de una hoja de ruta clara y reclamaron que las autoridades nacionales y provinciales definan, junto a los representantes de toda la cadena, los pasos a seguir, con plazos y etapas precisas.
Desde CAINCA subrayaron que los cambios necesarios exceden lo sanitario, la calidad y la inocuidad, y apuntaron a la necesidad de resolver la trazabilidad comercial e impositiva hasta el punto de venta que abastece al consumidor final. Según indicaron, esta falencia impacta directamente en la competencia desleal.
Finalmente, advirtieron que la industria atraviesa una profunda crisis económica y financiera, marcada por la volatilidad en el precio de la hacienda, la caída del valor de los subproductos y la pérdida de dinamismo del consumo. “Contamos con la mejor materia prima. El desafío es transformar nuestra cadena de suministro en la mejor del mundo, para asegurar un crecimiento real y sostenido”, concluyeron.