Santiago del Estero, entre las provincias con mayor morosidad empresarial: alcanza el 13,32%
Santiago del Estero se encuentra entre las provincias argentinas con mayores niveles de morosidad empresarial. La tasa de incumplimiento de las obligaciones crediticias alcanza el 13,32%, un registro que supera ampliamente el promedio nacional del 4,13% y que ubica al distrito en el primer lugar del ranking provincial informado.
Los datos corresponden al módulo para empresas del “Mapa de la Deuda”, elaborado por la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) y el Centro de Estudios para la Ciudad (CEC), una herramienta que permite observar la situación del endeudamiento y las dificultades para cumplir con los compromisos financieros.
Detrás de Santiago del Estero se ubican Chaco, con una tasa del 12,28%; La Rioja, con el 11,74%; y Chubut, con el 11,41%. En el otro extremo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presenta una morosidad del 2,4%, mientras que Tierra del Fuego registra el 1,52%. Según el relevamiento, parte de las diferencias territoriales se relaciona con la composición del entramado empresarial y con la concentración de las sedes centrales de grandes compañías en determinados distritos.
El indicador santiagueño constituye una señal de alerta sobre las dificultades financieras que atraviesan las empresas en la provincia. No obstante, la cifra expresa la tasa de morosidad corporativa relevada y no significa, necesariamente, que el 13,32% de todas las empresas locales se encuentre en situación irregular.
Las microempresas, las más comprometidas
El panorama nacional muestra que la presión financiera es considerablemente mayor entre las empresas de menor tamaño. La morosidad por monto adeudado alcanza el 17,73% en las microempresas, el 9,86% en las pequeñas y el 7,34% en las medianas. En las grandes compañías, en cambio, desciende al 3,74%.
De esta manera, la tasa de mora de las microempresas casi quintuplica la registrada por las firmas de mayor tamaño.
La tasa general de morosidad empresarial se ubica en el 4,13%, pero ese promedio puede ocultar diferencias importantes entre los distintos segmentos. De acuerdo con el informe, las grandes compañías concentran el 90,3% del crédito total del país, equivalente a $74,01 billones. Por su peso en el financiamiento corporativo y su menor nivel relativo de incumplimiento, contribuyen a reducir el indicador general.
Las dificultades también se observan al analizar la cantidad de firmas endeudadas en situación irregular. Entre las microempresas, la proporción llega al 13,83%, mientras que en las pequeñas empresas alcanza el 12,07%.
Aunque los datos disponibles no detallan qué segmentos empresariales explican específicamente la tasa santiagueña, la marcada diferencia nacional entre grandes compañías y emprendimientos de menor escala permite dimensionar la vulnerabilidad financiera que enfrenta este último sector.

Construcción, industria y comercio, bajo presión
Por actividad económica, la construcción presenta los indicadores más elevados de morosidad entre las microempresas. El atraso alcanza el 27,85% del monto adeudado y el 19,86% cuando se considera la cantidad de firmas. El resultado refleja las dificultades de un sector intensivo en mano de obra, afectado por la contracción de la actividad y el freno de la obra pública.
La industria orientada a bienes de consumo también atraviesa un escenario complejo: la morosidad de las microempresas llega al 20,50%, en un contexto marcado por la debilidad del mercado interno y la presión sobre los costos operativos. En el comercio, los negocios vinculados con bienes esenciales registran una tasa de incumplimiento del 19,75%, mientras que en el segmento de bienes de lujo el indicador alcanza el 17%.
Estos porcentajes corresponden al panorama nacional y no deben interpretarse como tasas específicas de cada sector en Santiago del Estero. Sin embargo, muestran las dificultades que pueden enfrentar las empresas pequeñas para sostener sus obligaciones en actividades vinculadas con la producción, la construcción y el consumo.
Refinanciar las deudas no garantiza una recuperación
Otro de los puntos críticos del relevamiento es la dificultad para recuperar la normalidad crediticia después de una refinanciación. Durante 2026, el 42,3% de las pymes que reestructuraron sus compromisos volvió a caer en mora, mientras que apenas el 16,3% consiguió mejorar su situación. Entre las grandes empresas, la tendencia tampoco resulta favorable: el 49% de las firmas que refinanciaron sus deudas empeoró su situación crediticia y solo el 10,9% logró mejorarla.
El deterioro también se refleja en los mecanismos de garantía. Según los datos aportados por el relevamiento, la proporción de pymes en situación de mora se triplicó en las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) durante los últimos dos años, mientras que se duplicó en los Fondos de Garantías Públicos (FGCP) durante el primer semestre de 2026.
A esto se suma que, durante el último trimestre de 2025, se triplicó la cantidad de empresas y personas que emitieron cheques sin fondos, otra señal de las dificultades para cumplir con los compromisos de pago.
El impacto sobre el empleo y la actividad económica
La problemática no se limita al endeudamiento empresarial. Las dificultades para afrontar las obligaciones financieras pueden repercutir sobre la continuidad de los negocios, la cadena de pagos, la relación con los proveedores y el sostenimiento de los puestos de trabajo.
El deterioro también alcanza a monotributistas y trabajadores autónomos. Entre ambos grupos, la mora representa el 11,67% de los montos adeudados y afecta al 15,16% de los deudores, más de 645.000 personas.
Desde el sector que elaboró el relevamiento advierten que el promedio nacional puede transmitir una imagen de mayor normalidad que la que experimentan los emprendimientos más pequeños. También alertan sobre las consecuencias que tiene el cierre de una pyme por dificultades financieras, especialmente por la pérdida de puestos de trabajo y el impacto sobre la economía de cada territorio.
Con una tasa de morosidad corporativa del 13,32%, Santiago del Estero aparece entre las provincias más comprometidas del país. El dato pone en primer plano la importancia de seguir de cerca la evolución del crédito empresarial y las condiciones financieras de los emprendimientos, aunque el informe disponible no permite determinar por sí solo cuáles son las actividades locales más afectadas ni cuántas empresas santiagueñas se encuentran en mora.
Recomendación antes de publicar: convendría verificar la fecha de corte del informe y consultar el tablero original del Mapa de la Deuda para confirmar la metodología del indicador provincial. Así se podrá precisar si la tasa del 13,32% se calcula sobre montos adeudados, cantidad de empresas u otra base estadística, sin confundirla con el porcentaje de firmas en situación irregular.