Milei recupera aprobación por tercer mes consecutivo, pero la economía amenaza con frenar la mejora
La aprobación de la gestión de Javier Milei alcanzó el 36,2% en octubre y acumuló su tercer mes consecutivo de crecimiento, según el Monitor de Opinión Pública (MOP) elaborado por la consultora Zentrix. Sin embargo, la mejora convive con un escenario económico complejo: la desaprobación continúa en el 55,5% y las principales preocupaciones de los argentinos están vinculadas con los ingresos, el empleo y la incertidumbre.
De acuerdo con el relevamiento, el nivel de aprobación presidencial es el más alto desde marzo, cuando había llegado al 38,5%. Después de permanecer durante el otoño y el invierno en una franja de entre el 31% y el 33%, el indicador comenzó a recuperarse en julio.
La evolución muestra un crecimiento gradual: pasó del 31,4% en julio al 32,2% en agosto, 35,2% en septiembre y 36,2% en octubre. En tres meses, el oficialismo recuperó 4,8 puntos porcentuales. Al mismo tiempo, la diferencia entre aprobación y desaprobación se redujo de 27,4 puntos en julio a 19,3 en octubre.
Pese a esta recuperación, el Gobierno todavía se encuentra lejos de los niveles de respaldo que había alcanzado después de las elecciones legislativas de 2025, cuando la aprobación superó el 40%.
El escenario electoral hacia 2027
El estudio también indagó sobre las perspectivas electorales del Presidente. De cara a 2027, el 24,3% afirma que votaría con seguridad a Milei, mientras que otro 10,6% considera que podría hacerlo. De esta manera, su potencial electoral alcanza el 34,9%.
En contrapartida, el 59,2% asegura que nunca lo votaría. Los números reflejan un escenario de posiciones mayoritariamente definidas y un margen relativamente reducido para ampliar su base electoral.
El respaldo presenta diferencias importantes según la edad. Entre los menores de 40 años, la aprobación llega al 50,6% y supera a la desaprobación, que se ubica en el 44,5%.
La situación cambia entre los sectores de mayor edad. En el grupo de 40 a 59 años, la aprobación cae al 28,4%, mientras que entre los mayores de 60 años desciende al 22,8%. En este último segmento, la desaprobación alcanza el 66,4%.
También existen diferencias según la condición socioeconómica. En la clase media, la imagen positiva de Milei llega al 46,7%, prácticamente en igualdad con la negativa, que alcanza el 46,9%. En la clase baja, en cambio, la valoración positiva cae al 25,9% y la negativa trepa al 70,5%.
Por género, la imagen positiva del Presidente es del 41,2% entre los varones y del 30,2% entre las mujeres. La diferencia se amplía al observar el rechazo: alcanza el 48,7% entre los hombres y el 67,9% entre las mujeres.
La economía, principal preocupación de los argentinos
Uno de los aspectos centrales del informe es el cambio en las preocupaciones sociales. La inflación, que durante buena parte de la gestión fue uno de los principales problemas mencionados por la población, quedó relegada al noveno lugar.
Actualmente, la incertidumbre económica encabeza las preocupaciones, con el 48,2% de las respuestas. Le siguen los ingresos y salarios, con el 46,2%, y el desempleo, con el 44,6%.
Más atrás aparecen la corrupción, las deudas y las tarifas de los servicios públicos. En tanto, la inflación es mencionada por el 16,7% de los encuestados, por debajo de otros problemas como la educación y la inseguridad.
El desplazamiento refleja que la preocupación social está cada vez más concentrada en el poder adquisitivo y la posibilidad de sostener los ingresos. El problema ya no pasa únicamente por cuánto aumentan los precios, sino también por cuánto alcanza el salario y qué perspectivas existen de conservar el empleo.
En ese contexto, la desaceleración inflacionaria, uno de los principales activos políticos del Gobierno, convive con demandas económicas que todavía no encuentran una respuesta satisfactoria para amplios sectores de la población.
La estabilidad laboral, por encima del trabajo independiente
El relevamiento también consultó sobre las preferencias laborales de los argentinos. Los resultados muestran una marcada inclinación hacia el empleo formal: el 67,2% elegiría trabajar en relación de dependencia, con registro, recibo de sueldo y aportes.
Por su parte, el 26,9% optaría por el trabajo independiente bajo el régimen de monotributo, mientras que apenas el 1,4% elegiría la informalidad.
La preferencia por el empleo registrado se mantiene en todos los grupos etarios. Es particularmente elevada entre las personas de 40 a 59 años, donde alcanza el 74,3%. Entre los menores de 40 años llega al 62,8% y entre los mayores de 60 se ubica en el 64,1%.
En cuanto a los atributos más valorados de un empleo, la estabilidad laboral y el salario estable ocupan los primeros lugares, por encima del crecimiento profesional y la obra social.
La autonomía, asociada a la posibilidad de trabajar sin jefes, reúne el 17,5% de las preferencias, mientras que la flexibilidad horaria y el trabajo remoto aparecen más relegados.
Los datos reflejan una demanda social centrada en la previsibilidad económica y laboral, incluso entre los sectores jóvenes, que muestran mayores niveles de aprobación hacia el Gobierno.
Las universidades públicas mantienen un amplio respaldo
Otro de los capítulos del informe estuvo dedicado a la imagen de las universidades nacionales, en medio del conflicto entre el Gobierno y las instituciones educativas.
En este punto, los resultados muestran un consenso amplio: el 75,5% de los argentinos tiene una imagen positiva de las universidades nacionales, frente a un 11,5% que expresa una valoración negativa y un 12,5% que las considera regulares.
La valoración favorable se mantiene prácticamente sin diferencias entre los grupos de edad. Alcanza el 74,3% entre los menores de 40 años, el 76,3% entre las personas de 40 a 59 y el 76,5% entre los mayores de 60.
Por condición socioeconómica, el respaldo es más elevado en los sectores bajos, donde llega al 80,7%. En la clase alta se ubica en el 62,9%, aunque en este segmento el rechazo es reducido.
Un dato significativo aparece al analizar el voto de las elecciones de 2025. Entre quienes eligieron a La Libertad Avanza, el 46,9% tiene una imagen positiva de las universidades nacionales, mientras que el 25,8% expresa una valoración negativa.
Entre los votantes opositores, la imagen favorable alcanza el 94,8%. El relevamiento evidencia así que el respaldo a la universidad pública atraviesa distintos sectores políticos y también alcanza a una parte importante del electorado oficialista.
Cómo se posicionan los principales dirigentes
El Monitor de Opinión Pública también midió la imagen y el potencial electoral de otros referentes políticos. Ninguno consigue una valoración positiva mayoritaria en el conjunto de la sociedad, aunque existen diferencias en sus niveles de rechazo y posibilidades electorales.
Axel Kicillof es el dirigente que supera a Milei en voto seguro. El 28,7% afirma que lo elegiría con certeza y su potencial electoral llega al 46,4%. Su respaldo se concentra especialmente en los sectores bajos y entre las mujeres.
Por su parte, Patricia Bullrich registra el potencial electoral más elevado del relevamiento, con el 48,6%. Sin embargo, su voto firme alcanza el 19,1%. El 29,4% sostiene que podría votarla, lo que muestra un margen de crecimiento considerable.
Myriam Bregman presenta el saldo de imagen menos desfavorable, con un 42% de valoración positiva y un 44,8% negativa. Su voto seguro es del 11,8%, aunque un 33,9% considera que podría elegirla.
Finalmente, Victoria Villarruel muestra los indicadores más débiles: tiene un 25,9% de imagen positiva y un 57,8% negativa. Además, el 63,1% asegura que nunca la votaría.
Una recuperación condicionada por el bolsillo
El relevamiento de octubre deja un escenario de recuperación para el Gobierno, aunque todavía con importantes dificultades para ampliar su respaldo. La aprobación presidencial acumula tres meses de crecimiento, pero la desaprobación continúa por encima del 55% y el potencial electoral de Milei no supera el 35%.
La economía aparece como el principal condicionante de esa evolución. Los argentinos expresan preocupación por los salarios, el desempleo, las deudas y la incertidumbre sobre el futuro.
Al mismo tiempo, el estudio muestra que la sociedad continúa valorando especialmente la estabilidad laboral, los ingresos previsibles y las universidades públicas.
De esta manera, la evolución del poder adquisitivo y las condiciones de empleo podrían resultar determinantes para consolidar o revertir la recuperación de la imagen presidencial en los próximos meses.
Sobre el estudio
Los datos corresponden al Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, realizado entre el 19 y el 30 de octubre de 2026.
El relevamiento incluyó 1.278 casos válidos de cobertura nacional, mediante un cuestionario autoadministrado en línea. La muestra fue ponderada por región, edad, sexo y voto declarado en las elecciones presidenciales de 2023 y legislativas de 2025.
El estudio estima un margen de error teórico de ±2,7%, con un nivel de confianza del 95%.