Capacitación en Garza para el aprovechamiento sostenible de excedentes de huertas agroecológicas

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En la localidad de Garza, desde el pasado mes de octubre, la Agencia de Extensión Rural (AER) Fernández del INTA Santiago del Estero ha liderado un programa de entrenamiento laboral dirigido a promotores y productores huerteros. El objetivo principal es maximizar el aprovechamiento de los excedentes de la producción en las huertas agroecológicas.

El programa arrancó con una reunión inaugural en el Tukuypaj Huasi, donde se planificaron las actividades futuras y se delinearon los objetivos del entrenamiento. Posteriormente, se llevó a cabo una primera capacitación práctica en una huerta agroecológica perteneciente al grupo Yanasus, compuesto mayoritariamente por mujeres y jóvenes vinculados al proyecto.

Durante esta sesión, se reforzaron conceptos teóricos fundamentales relacionados con la producción agroecológica. Se hizo especial énfasis en la diversidad productiva, la rotación de cultivos, los tipos y momentos de siembra, el uso de abonos y coberturas, así como en la siembra escalonada. La jornada concluyó con prácticas de armado de canteros bajo nivel, almácigos, siembras al voleo, a chorrillo y a golpe, además de la utilización de coberturas obtenidas del mantillo recolectado del monte, técnicas de riego y trasplante.

En etapas posteriores, las prácticas continuaron con el establecimiento de nuevas huertas comunitarias distribuidas en tres sectores de la localidad. Cada una de ellas presenta características distintivas en la organización y distribución de tareas, tipos de cercos utilizados y formas de armar canteros con materiales reciclados.

Todo el proceso de capacitación y práctica fue respaldado por el equipo técnico de la AER Fernández del INTA Santiago del Estero, encabezado por la Ingeniera Agrónoma Silvia Correa y el Ingeniero Agrónomo Alejandro Moyano, quienes fueron responsables de los talleres. La promotora voluntaria Sonia Campos desempeñó un papel crucial en la coordinación de las actividades en la zona.

Este esfuerzo conjunto demuestra el compromiso del INTA en fomentar prácticas agrícolas sostenibles y fortalecer las capacidades de los productores locales, contribuyendo así al desarrollo y la resiliencia de las comunidades agrícolas en la región.

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