Un mundo, muchos escritorios: mitos y verdades sobre los espacios de trabajo flexible

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¿Son solo para freelancers? ¿Son más costosos que una oficina tradicional? ¿Afectan a la productividad de los colaboradores?

Los espacios de trabajo flexibles han experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años. Empresas emergentes, profesionales independientes y grandes corporativos han abrazado esta modalidad por sus múltiples beneficios. La flexibilidad en la disposición del espacio, la presencia de servicios compartidos y la oportunidad de interactuar con profesionales de diversas disciplinas son solo algunas de las razones detrás de su popularidad.

Estos espacios han emergido como una alternativa revolucionaria al paradigma tradicional de oficina. Sin embargo, como con cualquier cambio significativo, han surgido mitos y verdades que rodean esta nueva forma de trabajo.

Mitos y verdades

Mito 1: Son espacios solo para freelances y startups

Verdad: Para Todos los Perfiles Laborales

Aunque los freelancers y las startups han sido pioneros en la adopción de espacios de trabajo flexibles, estos lugares no están limitados a esos perfiles. Empresas establecidas y profesionales independientes de diversas industrias también han encontrado beneficios significativos en la flexibilidad y dinamismo que ofrecen estos espacios. Este tipo de oficinas ya se definen como la casa de las personas que buscan para su vida una experiencia de trabajo distinta, desde un pequeño emprendedor a grandes empresas que mueven toda su estructura hacia este tipo de facilidades.

Mito 2: Son más caros que las oficinas tradicionales

Verdad: Eficiencia Costosa

A primera vista, los espacios de trabajo flexibles pueden parecer más caros, pero al examinar más de cerca, se revela una mayor eficiencia de costos. Los gastos generales, como el alquiler, servicios públicos y mobiliario, están incluidos en la tarifa, eliminando sorpresas financieras y permitiendo a las empresas planificar presupuestos con mayor precisión. Según información de WeWork Argentina, por ejemplo, el ahorro de contratación de uno de sus espacios frente a los tradicionales va desde un 5% a un 30% dependiendo la ubicación de los mismos.

Mito 3: No hay privacidad ni seguridad

Verdad: Equilibrio entre Comunidad y Privacidad

Si bien estos espacios están diseñados para fomentar la colaboración y la interacción, también se reconocen las necesidades de privacidad y seguridad. Las oficinas flexibles ofrecen soluciones para gestionar ambas facetas, como oficinas privadas, salas de reuniones seguras y sistemas de seguridad avanzados.

Mito 4: La productividad se ve afectada por las distracciones

Verdad: Depende del Enfoque Individual

Si bien la naturaleza abierta de algunos espacios flexibles puede generar preocupaciones sobre distracciones, la productividad depende en gran medida del enfoque individual y de la cultura del espacio de trabajo. Muchos profesionales encuentran que la energía y la creatividad de un entorno colaborativo compensan cualquier distracción potencial. Según el último estudio realizado por WeWork y Michael Page “Más allá de la revolución híbrida”, este modelo de trabajo tiene un 81% de impacto positivo en la productividad, lo que contribuye a lograr un balance en la vida personal y la vida laboral.

“En un mundo cada vez más interconectado, los espacios de trabajo flexible se presentan como una respuesta dinámica a las demandas cambiantes del entorno laboral. Más que meras oficinas compartidas, estos lugares se erigen como el epicentro de una comunidad global de empresarios y emprendedores. Al adoptar esta nueva forma de trabajar, no solo se accede a un entorno propicio para la productividad, sino también a una red valiosa de mentores, colaboradores y amigos de negocios. Desde WeWork buscamos seguir potenciando estos espacios, ya que el 82% de los profesionales en Argentina reconoce que contar con espacios de trabajo compartidos fomenta un beneficio en su salud mental, además de fomentar la conexión, la integración, la creatividad, la lealtad y el desarrollo humano.”, afirma Rocio Robledo, Country Manager de WeWork Argentina.