Cooperativa Coopsol: 30 años generando oportunidades y exportando miel única de Atamisqui

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En las vastas tierras del monte santiagueño, la Cooperativa Coopsol se erige como un ejemplo de emprendimiento y desarrollo social que perdura desde hace tres décadas. Fundada en 1989 por un grupo de jóvenes de La Banda, Santiago del Estero, la cooperativa, liderada actualmente por Ana Laura Sayago, jefa de Desarrollo y Proyectos, ha logrado convertirse en uno de los principales exportadores de miel en Argentina, generando empleo para 450 familias.

La historia de Coopsol comenzó como un proyecto para brindar oportunidades laborales a los campesinos de la región. Inicialmente concebido como un modelo de fincas agrícolas, la cooperativa pronto se enfocó en la producción apícola gracias a la visión de la Cooperación Italiana y la creciente demanda internacional de miel. Este modelo se ha transformado en una red de pequeños productores, principalmente campesinos indígenas, que colaboran en la comercialización de miel orgánica de alta calidad.

El producto estrella de Coopsol es la miel de flor de Atamisqui, única en el mundo y muy solicitada en mercados internacionales. La cooperativa ha diferenciado su producto al trabajar con especies nativas y utilizar un enfoque de economía social para agregar valor a la agricultura campesina. La miel, proveniente de flores silvestres como algarrobo, quebracho colorado y palo santo, se caracteriza por su sabor distintivo, con notas herbáceas y aromáticas.

Coopsol exporta principalmente a Italia, Francia, Alemania, Japón y Estados Unidos, enviando anualmente 14 contenedores de mieles orgánicas. Aunque han logrado posicionar la miel de Atamisqui como un producto exclusivo, enfrentan el desafío de la falta de desarrollo en Investigación y Desarrollo (I+D) para destacar plenamente su singularidad.

La cooperativa invita a nuevos apicultores a unirse a su red, ofreciendo capacitaciones financiadas y un programa de inclusión financiera que facilita el crecimiento de los productores. Además, abogan por el comercio justo, destinando parte del precio de la miel a proyectos sociales. Coopsol busca no solo expandir su presencia en el mercado internacional sino también obtener la denominación de origen para la miel de Atamisqui, consolidando a Santiago del Estero como el único productor en el mundo de este tesoro apícola único.

En su continuo compromiso con la sostenibilidad y la diversificación, la cooperativa está explorando nuevas producciones, como el queso de cabra. Aprovechando la presencia de cabras entre los apicultores locales, Coopsol busca expandir su oferta y fortalecer aún más la economía de la región. Con estos esfuerzos, Coopsol no solo se posiciona como líder en la producción de miel sino también como un motor de desarrollo integral en el monte santiagueño, sembrando esperanza y oportunidades para las generaciones presentes y futuras.

Con información de Agrofy News y sur santiagueño

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